Falta grave flagrante

Falta grave flagrante

El artículo 31 del Texto Único Ordenado (TUO) del Decreto Legislativo N° 728, Ley de Productividad y Competitividad Laboral dispone que, ante una falta grave, el empleador deberá enviar una comunicación de preaviso de despido al trabajador, con el propósito de que este presente los descargos que considere pertinentes, salvo “aquellos casos de falta grave flagrante en que no resulte razonable tal posibilidad”.

Germán Serkovic G.

Abogado laboralista

La norma considera que ante una falta grave flagrante no es necesario el preaviso, procediendo el despido en el término de la distancia. El tema merece unos comentarios.

Podemos entender que la acepción del vocablo flagrancia que nos es pertinente, está referida a cuando el autor del hecho es encontrado en el instante mismo en que lo comete o inmediatamente después si se puede acreditar su inequívoca participación. En principio, debe concordarse que el concepto de flagrancia a que alude la legislación del trabajo es similar al contenido en las normas penales, si bien las consecuencias para la sociedad de la comisión de un delito obviamente no son las mismas que las que acarrearía una falta grave laboral. El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define como flagrante al hecho que se está ejecutando actualmente, pero en una segunda acepción considera también al acto de tal evidencia que no necesita pruebas.

Esta segunda acepción no encontraría amparo en nuestra jurisprudencia, por lo que se desaconseja vivamente su utilización.

Lo expuesto anteriormente tiene interés en el ámbito de la pura teoría.

Para criterios eminentemente prácticos, es siempre recomendable que –si existe una duda en la supuesta flagrancia de la falta grave, por pequeña que esta sea– se siga el procedimiento de despido con apego a las normas, esto es, otorgando al trabajador el plazo necesario para que conteste las imputaciones sobre la falta invocada. Actuar de tal manera es cierto que dilata en algo el procedimiento de despido, pero asegura la defensa del trabajador y evita que el juzgador –en extremo motivado por un afán protectorio– pueda aceptar su impugnación.

 

FUENTE:http://elperuano.pe/noticia-falta-grave-flagrante-60736.aspx

 

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